Consejos

Eligiendo las bailarinas adecuadas

Fáciles de usar, prácticas durante el día y la noche y atemporales, los zapatos y bailarinas son un verdadero “must have” de nuestro atuendo diario. Incluso si son un gran clásico, nunca deben elegirse al azar. Acércate a un zapato pequeño que tiene todo lo grande.

La bailarina: como una niña sabia

A menudo asociada a atuendos un poco demasiado sabios, la bailarina adolece de su connotación con el mundo demasiado infantil de la danza clásica. Si de hecho puede ser particularmente clásico cuando se elige bastante simple, negro o blanco, la oferta propuesta hoy permite, sin embargo, pensar fuera de la caja y aportar un toque de modernidad a muchos looks.

Ya sea plana o con tacones, en piel o tela, bordada con lentejuelas o animal con sus tejidos de leopardo o cebra, la bailarina es un verdadero activo seductor, lejos de su aparente moderación. Zapato pequeño que se adapta a todo tipo de cuerpo, pero que cumple con algunas reglas de estilo para no acercarse al paso en falso de la moda.

Un nivel de actividad = un par de bailarinas

Si quieres lucir tus bailarinas a diario, no dudes en echar un vistazo en detalle a tu nivel de actividad a lo largo del día para saber qué modelo te resultará más sencillo. Si eres del tipo que camina por la oficina, para caminar penosamente en las tiendas o para ocupar la pista de baile hasta el final de la noche, te conviene promocionar modelos de bailarinas que sean a la vez prácticos, bonitos y que te permitan cambiar de actividad manteniendo el estilo en dependiendo de tus atuendos.

¿Eres fanática de los zapatos planos y los aprecias por su comodidad? Elige un modelo sin tacones, con suela fina y flexible: estas bailarinas son unas auténticas zapatillas, un capullo de suavidad para tus pies extremadamente estresados ​​durante el día. Para un poco más de elegancia existen modelos con un tacón ligeramente fino que adelgazará tu figura y te permitirá adelgazar el pie.

Lejos de los zapatos con tacones vertiginosos, son un buen compromiso entre clase y facilidad de uso. Si acumula los pares y los cambia todos los días, no necesita invertir en modelos de cuero caros. Por otro lado, si te enamoras de un par que usarás todos los días o varias veces a la semana, la piel sigue siendo una apuesta segura para disfrutarlos por más tiempo sin verlos deformados o estropeados.

Elegir tus bailarinas: también es cuestión de vestuario

Aunque es posible que te encuentres con un modelo que sea amor a primera vista para ti, primero piensa en qué outfits quieres que combinen con tus bailarinas. Del clásico vestidito negro a través de tu slim favorito o por qué no con tu falda larga gitana, la bailarina puede coordinar muy bien con la mayoría de tus looks.

¿El paso equivocado para no dar? Ponte mallas con tu bailarina: sea cual sea el material, es una combinación que falta mucho en clase si tienes más de 7 años. Debajo de sus jeans, nada le impide usar calzas hasta la rodilla color carne si las temperaturas no permiten usarlas desnudas.

Si quieres tener varios modelos de bailarinas, no dudes en hacer malabarismos con los estilos y colores: nada mejor para darle vida a un outfit clásico que darle un toque picante por tus bailarinas.

Piense también en el tamaño y la forma de la bailarina: un pie redondeado que revela un bulto, nada glamoroso. Por otro lado, un modelo bien cortado que deja respirar el pie e incluso mostrar el nacimiento de los dedos es un “must have” para las bailarinas.

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